27 ago. 2014

LE GRAND RAID DES PYRÉNNEES 2014

      Si tuviera que calificar esta carrera que nos preparan nuestros vecinos los franceses lo haría como una gran carrera, salvo algunos tramos de demasiada pista ( es lo que tiene pasar por localidades ), un marcaje un poco insuficiente en algunos puntos, un perfil con alguna trampa, y el briefing. Una gran carrera internacional  no debería hacerlo en mitad de una plaza sin ningún tipo de apoyo visual y en una único idioma. En resumen, una carrera para volver en su distancia 160, o en la 120 la cual tenga posiblemente un recorrido mucho más espectacular.

   Actualmente ya soy fínisher de 4 pruebas de 100 millas ( UTMB, RONDA DELS CIMS, EHUNMILAK, GRAND RAID DES PYRÉNEÉS ), es decir que puedo opinar de lo que he sufrido en mis carnes. Quizá para mi gusto en cuanto a paisaje la Ehunmilak se descolgaría un poco de las otras 3. En cuanto a recorrido la Ronda dels Cims sería la gran prueba quedando la UTMB en último lugar, mientras que la GRP y la EHM quedarían en un punto medio destacando que es un puntazo que la GRP pase por todos los puertos míticos del Tour de Francia de Pirineos y ascienda al Pic du Midi.


         Centrándome ya en la GRP160, esta edición de 2014 la definiría como épica en la que las primeras 24h fueron con un 70% de lluvia y todas las cimas de la primera noche con una niebla muy cerrada dificultando en gran medida la orientación en algunos puntos. Unas condiciones climatológicas que endurecieron una prueba de por si ya exigente.

          Si la experiencia es un grado, el haber realizado la prueba en alguna otra edición es ya un master ( gran diferencia de sensaciones entre las 2 Rondas dels Cims en las que he participado ). Un error en cuanto al material estuvieron a punto de dejarme KO. Había leído que la prueba era técnica y nunca me imaginé que pudiera tener tramos tan largos de pista u senda negra. Allí que me presenté con mis Mammut 141, y allí que me dejé los pies con tan poca amortiguación. Pero pude salir del paso con un poco de estrategia y de dolor de pies.

         Sin dejar de lado la palabra experiencia, si algo he aprendido desde el año 2008 en el que hice mi primer ultra de más de 100km es que llega algún momento en el que ( suele ser por falta de fuerzas ) el cuerpo no puede entrar en calor y empiezan las hipotermias. La organización exige siempre un material obligatorio que siempre a mi gusto queda corto. Soy de los que a la mínima saca la manta de supervivencia para coger calor. En un ultra nos encontramos muchas veces solos y tenemos que ser capaces de ser autosuficientes en cualquier punto de la prueba. Además, desde que vi a Kilian en una Cavalls del Vent con su plumas no lo dudé ni un minuto más. Desde ese momento siempre llevo en mi mochila mi cortavientos Montane, y un plumífero ultraligero que fue la clave de que yo pudiera ser finisher en esta GRP.

           Hubieron otros detalles que fueron clave para poder ser finisher. Las 100 millas son muy largas y da tiempo para mucho. Una carrera no es momento de hacer pruebas pero cuando es la única solución para ser objetivo finisher se prueba cualquier cosa y de perdido al río.  Retomando el tema de las zapatillas Mammut ( esas que me van como un guante excepto cuando entramos en la senda negra ), después de tanto barro y tanta lluvia al llegar a la primera base vida en el km 75 decidí cambiarlas por unas Sportiva Ultra Raptor. Hasta ahí todo perfecto, un buen cambio en busca de una mejor amortiguación y poder dar un poco de descanso en mis queridos pies. El problema surgió cuando en la primera subida después del avituallamiento empiezo a notarme un dolor en la parte externa del talón derecho ( esa pierna que me da tanta faena al ser más corta de lo normal ). Un dolor punzante que poco a poco se fue acentuando en cada pisada. Sigo ascendiendo y el dolor se va haciendo inaguantable hasta el punto de llegar al avituallamiento que estaba en lo alto (km85), buscar a la doctora y pensar en la retirada. Me encuentro triste y decaído. Otro DNF por una mala elección de ruedas. No entendía ni entiendo por qué esa plantilla se me tenía que clavar en el talón en ese momento y lugar. Quedaban 75km para la meta de sufrimiento. La médico tras darme un Paracetamol me anima a que pruebe a seguir por lo menos hasta el km100 en Cautererts. Después de estar allí un rato y no tener nada clara la cosa decido alargar unas 3/4h el sufrimiento. Había que intentarlo sobre todo por mi padre que había venido a verme y me estaba haciendo el seguimiento con frío, lluvia y niebla el solo. Quedaban unos 50km para poder volver a cambiarme de zapatillas. Una locura.

        Salgo del avituallamiento, está anocheciendo y nos queda una larga subida todavía para llegar a Cauterets ( unos 17km para llegar al km102 ). No llevo ni 2' y veo que la cosa va mal. Me paro, pienso, valoro la situación....Voy cojeando. Agacho la cabeza sintiendo en mi interior que se ha terminado. Se esfuman mis ilusiones. Había llegado hasta allí con cabeza, regulando, controlando el tiempo y a los posibles rivales. El objetivo 30h hasta ese momento era alcanzable y para eso había entrenado. A estas alturas no me gusta jugar al objetivo finisher....Tengo poco tiempo que pensar ya que la noche está cayendo, la niebla vuelve y no me puedo quedar ahí parado. Me tiemblan las manos, tengo frío. Pero voy a seguir! Me pongo el plumífero ( ese que me salvó la carrera ) y tiro hacia adelante. Desmotivado y con las fuerzas en el suelo. Había que pasar al plan B: OBJETIVO FINISHER. Empiezo a dar pasos torpes y lentos mientras empiezo a coger algo de calor. Me adelanta un pequeño grupo al que decido intentar coger la rueda ya que me iban a ayudar a orientarme. Se vuelve todo oscuro y yo sigo sin sacar el frontal. No tengo ni ganas ni fuerzas y decido ayudarme de la luz de mis compañeros. Tenía claro que si sacaba mi frontal me iba a dejar abandonar....

         Pero llega un momento en el que ya no puedo más con el pie. Me duele. Se me clava la maldita plantilla en el talón. Arrrgggg! Me paro, me pongo el frontal y acordándome de mi amigo Manuel Antonio Godoy más conocido Max Aventuras Rider me saco las plantillas de las zapatillas. Me esperaban unos 40km hasta la siguiente base vida para volver a ponerme mis Mammut141. Este primer paso al minimalismo dio su efecto, no me dolía el talón pero si los pies en las bajadas. Uf! Sigo sufriendo pero es lo que hay. Las 100millas son muy duras y hay que estar muy bien preparado físicamente y sobre todo psicologicamente. Los últimos 40km son brutales siempre.

            Creo que el sacarme las plantillas de las zapatillas y el poder hacer uso de un plumífero en mitad de carrera  fueron la clave para ser finisher. Poco a poco voy conociendo y poniendo en práctica consejos de amigos. "Comer, beber, reservar"....buen consejo. 

            En esta crónica no quiero dejar de mencionar a Samuel Arroyo Vallejo, un experto en ultras con un Tor de Geants y una Diagonale des Fous entre otras. Ya nos conocíamos y tenía ya el presentimiento de que íbamos a pasar un rato largo juntos en este largo camino. De camino a Luz Ardiden pude darle caza y sellamos un gran pacto: juntos hasta meta. Y así fue! Nos fuimos ayudando mientras charlábamos de esto de la larga distancia que tanto nos apasiona.


          Pasamos la segunda base vida y ya solo nos "quedarían" ( menudas trampitas mete la organización ) 38km y +2300m. Resumiendo: una subida tendida de +1000-avituallamiento-otra subida de +800- bajada de +1000 - subida de 500 - bajada de 1200 a meta. Y una c*c*! La subida tendida hacia el Tourmalet de +1000 la realizamos a buen paso sin prisa pero sin pausa dejando a Samuel que llevara el ritmo en la subida ya que parecía que yo tenía un puntito más. Llegamos al avituallamiento del Tourmalet cuando empieza nuestro calvario. Está amaneciendo. Salimos sin ritmo camino de solo +800 remontando un valle. Paso lento y torpe me voy haciendo el ánimo de que es la última subida ya que la última era light. Pero que infierno y calvario. No avanzamos casi, no paro de mirar el altímetro....+700,+600.....+300....+200....y se me cayó el mundo encima. Me quedaban solo +200m para coronar cuando realizo un giro de 360º sobre mí y veo unas montañas cojonudas a mi alrededor. No había escapatoria. Es decir, de +200m nada, mínimo +700 si queríamos salir de allí. Fue peor que caer en el infierno. Me dieron ganas de dormir un par de horas, de darme la vuelta, de retirarme....una tortura pero viendo que Samuel avanzaba a paso lento y firme me fui haciendo a la idea. Siempre igual, cuando paso de los +7500/8000 las fuerzas me van fallando y seguro que es por una alimentación errónea.

        Después de mucho sufrir para llegar a lo alto, tocó otro mucho sufrir para bajar esos -1000m por zona técnica. Paisaje precioso menos mal, pero vaya dolor de piernas. Nos van adelantando corredores pero nos da igual. Estamos en plan B, intermitente a la derecha y que pase el que quiera. Y nunca llega el refugio....y no llegamos al entrador del valle que tenemos que remontar....y esto sigue bajando....Por fin llegamos a la última subida en la que el refugio se encontraría a mitad de ella pero viendo como nos la habían colado en el anterior collado no era como para bajar la guardia. Esta vez cumplieron y llegamos al avituallamiento según lo previsto.


        Y si no teníamos bastante, los últimos 12km con una bajada bastante pronunciada terminaron de dejarme los pies muertos. Eterno camino sin poder trotar era el que nos esperaba hasta la meta. Aún así, muy feliz por ser nuevamente finisher en unas 100millas acompañado de un amigo. Y mucho más feliz por encontrarme en mi móvil el mejor vídeo que me podía encontrar.


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Próximas 100millas: Diagonale des Fous 2015. Suerte en el camino!

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